CiRCLE Press | Periodísmo Médico

[vc_row][vc_column][vc_column_text el_class=»responsive» css=».vc_custom_1702480893460{margin-top: 10px !important;margin-bottom: 10px !important;padding-right: 10% !important;padding-left: 10% !important;}»]

Análisis y síntesis elaborados por el staff médico de Circle Press a partir de la cobertura del Congreso Latinoamericano de Infectología Pediátrica (SLIPE), realizado en San José, Costa Rica, del 30/10 al 2/11 de 2023.

[/vc_column_text][vc_single_image image=»17754″ img_size=»full» alignment=»center» css_animation=»fadeIn» el_class=».cabecera»][vc_row_inner css=».vc_custom_1702475209174{margin-top: 0px !important;padding-top: 0px !important;background-position: center !important;background-repeat: no-repeat !important;background-size: contain !important;}»][vc_column_inner offset=»vc_hidden-lg vc_hidden-md vc_hidden-sm»][vc_column_text el_class=»responsive» css=».vc_custom_1702480907355{margin-top: 10px !important;margin-bottom: 10px !important;}»]

Análisis y síntesis elaborados por el staff médico de Circle Press a partir de la cobertura del Congreso Latinoamericano de Infectología Pediátrica (SLIPE), realizado en San José, Costa Rica, del 30/10 al 2/11 de 2023.

[/vc_column_text][vc_single_image image=»17627″ img_size=»full» alignment=»center» css_animation=»fadeIn»][vc_empty_space height=»40px»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row][vc_row u_row_style=»0″ u_row_paralax=»0″ u_row_scheme=»0″ el_id=»uno» css=».vc_custom_1702481215662{margin-top: 80px !important;border-bottom-width: 5px !important;padding-right: 3% !important;padding-left: 3% !important;border-bottom-color: #774192 !important;border-bottom-style: solid !important;}»][vc_column css=».vc_custom_1630237344015{margin-top: 0px !important;padding-top: 0px !important;}»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn» el_class=».name»]

Vacunas combinadas acelulares y sus beneficios en los programas de inmunización

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn» el_class=».name» css=».vc_custom_1702475836460{padding-top: 2% !important;padding-right: 2% !important;padding-bottom: 2% !important;padding-left: 2% !important;background-color: #6f79ba !important;}»]Dr. Carlos Torres Martínez
Infectólogo pediatra, Universidad El Bosque, Bogotá, Colombia

Dra. María Garcés Sánchez
Pediatra, Universidad Católica de Valencia, España

Dra. Angela Gentile
Infectóloga pediatra, epidemióloga, Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, Buenos Aires, Argentina

Dra. Flor Muñoz
Baylor College of Medicine, Houston, Texas, EE.UU[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]

Las coberturas vacunales en América Latina y el Caribe disminuyeron durante la pandemia de COVID-19, lo que ha dejado 2.4 millones de niños desprotegidos. Sin embargo, durante 2022, las coberturas que contienen vacunas DTP se recuperaron parcialmente, aunque hay coberturas preocupantemente bajas como son los casos de las vacuna de polio inactivada y de sarampión, entre otras.

En la Unión Europea, las vacunas combinadas de componente pertussis acelular (DTPa) se utilizan desde el año 2000, y en España, por ejemplo, se alcanzaron coberturas muy elevadas, mayores del 95%. Numerosos estudios demostraron que las vacunas DTPa son menos reactogénicas y más seguras que las de células enteras (DTPw) y alcanzan una efectividad elevada. Por lo tanto, constituyen un instrumento crucial para disminuir el rechazo a las vacunas y mejorar el cumplimiento de los esquemas de vacunación. Algunos países de América Latina como Chile, Paraguay, El Salvador, Costa Rica, México y Panamá incorporaron estas vacunas en sus calendarios de vacunación. El uso de las vacunas DTPa combinadas, con mayor número de antígenos, reduce el costo asumido por el sistema de salud porque disminuye el número de inyecciones y el de consultas (ver Cuadro 1)1.

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=»17770″ img_size=»full» alignment=»center» onclick=»img_link_large» img_link_target=»_blank» css_animation=»slideInLeft»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]La vacunación materna es una estrategia muy eficaz para prevenir la tos ferina en el recién nacido. Es importante destacar que el número de casos y la mortalidad por esta enfermedad son más elevados en los menores de un mes que en los lactantes y niños.

Debido a un aumento significativo en la incidencia de la enfermedad en EE. UU, en 2012 se incorporó la vacuna dTpa en las mujeres embarazadas. Las coberturas alcanzaron hasta el 55% en 2019. A pesar de no ser un nivel óptimo, se observó una disminución significativa en la incidencia y la gravedad de la tos ferina en los menores de 2 meses de vida (ver Cuadro 2). 2[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=»17771″ img_size=»full» alignment=»center» onclick=»img_link_large» img_link_target=»_blank» css_animation=»slideInLeft»][vc_empty_space][vc_empty_space][vc_column_text el_class=»ref»]Referencias
1. Obando-Pacheco P, et al. New perspectives for hexavalent vaccines. Vaccine. 2018 28;36(36):5485-5494.
2. Skoff TH, et al. US infant pertussis incidence trends before and after implementation of the maternal tetanus, diphtheria, and pertussis vaccine. JAMA Pediatr. 2023;177(4):395-400.
3. Sandmann F, et al. Evaluating the impact of a continued maternal pertussis immunisation programme in England: A modelling study and cost-effectiveness analysis. Vaccine. 2021;39(32):4500-4509[/vc_column_text][vc_empty_space height=»80px»][/vc_column][/vc_row][vc_row u_row_style=»0″ u_row_paralax=»0″ u_row_scheme=»0″ el_id=»dos» css=».vc_custom_1702481201746{margin-top: 80px !important;border-bottom-width: 5px !important;padding-right: 3% !important;padding-left: 3% !important;border-bottom-color: #774192 !important;border-bottom-style: solid !important;}»][vc_column css=».vc_custom_1630237344015{margin-top: 0px !important;padding-top: 0px !important;}»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn» el_class=».name»]

Enfermedad meningocócica: actualizaciones de la realidad, presente y futuro

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn» el_class=».name» css=».vc_custom_1702476900420{padding-top: 2% !important;padding-right: 2% !important;padding-bottom: 2% !important;padding-left: 2% !important;background-color: #6f79ba !important;}»]Dr. Marco Safadi
Infectólogo pediatra. Facultad de Ciencias Médicas, Sao Paulo, Brasil[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]

La enfermedad meningocócica (EM) es una condición rara. Sin embargo, es importante resaltar que es posible ver el impacto de la vacunación contra el meningococo cuando se implementan programas de vacunación alrededor del mundo. Las vacunas licenciadas actualmente reciben aprobación con datos de seguridad e inmunogenicidad. Varios países de América (Canadá, EE.UU., Cuba, Brasil, Chile, Argentina) incorporaron estas vacunas en sus calendarios de inmunizaciones (ver Cuadro 1).

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=»17775″ img_size=»full» alignment=»center» onclick=»img_link_large» img_link_target=»_blank» css_animation=»slideInLeft»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]

En la actualidad, Uruguay es el país de latinoamérica con mayor tasa de incidencia de la enfermedad: 0.8 casos por 100.000 habitantes por año.

Disponemos de vacunas polisacáridas conjugadas, que son dirigidas, como su nombre lo indica, a la cápsula polisacárida. Estas ofrecen protección contra todos los clones del meningococo generando anticuerpos contra todos los clones contenidos en dichas vacunas. En el caso de la vacuna ACWY, se genera protección contra todos los clones de esos serogrupos, es decir, contra ACWY.

Las vacunas conjugadas eliminan la portación nasofaríngea de la bacteria, por lo cual brindan protección directa a las personas vacunadas e indirecta a los no vacunados. Los programas de vacunación con ACWY en los adolescentes y adultos jóvenes protegen indirectamente a los lactantes y adultos mayores que tienen una alta carga de la enfermedad (ver Cuadro 2).1

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=»17776″ img_size=»full» alignment=»center» onclick=»img_link_large» img_link_target=»_blank» css_animation=»slideInLeft»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]

Por otro lado hay vacunas proteicas específicas para el meningococo B. Teniendo en cuenta que el polisacárido capsular del meningococo B no es inmunogénico, se buscan antígenos subcapsulares que se expresan en la superficie del meningococo; si dichos antígenos están expresados en las cepas del clon de B circulante en cada país, se puede esperar protección contra ese serogrupo. Sin embargo, si los antígenos subcapsulares expresados en la superficie del meningococo circulante de un país no corresponden a los de la vacuna disponible, no se puede esperar dicha protección. Por esto es relevante tener datos de genómica por país.

Hay dos vacunas disponibles contra el serogrupo B, una de ellas (la 4CMenB) contiene 4 antígenos subcapsulares (fHbp, NadA, NHBA, OMVPorA); la otra tiene dos antígenos fHbp (uno de cada subfamilia, A y B). No eliminan la portación nasofaríngea, por lo tanto, no generan protección indirecta. Sin embargo, al contener antígenos subcapsulares que también pueden presentarse en algunos clones de ACWY, es probable que protejan contra estos otros serogrupos. En un estudio de efectividad de la vacuna 4CMenB en niños menores de 5 años realizado en España, se observó una efectividad del 64% (IC 95%: 41-78) contra el meningococo B y del 82% (IC 95%: 21-96) contra los otros serogrupos (principalmente el W).2 Por último, 4CMenB también ofrece cierta protección contra infecciones por Neisseria gonorrhoeae. En los países en donde implementaron programas de vacunación con esta vacuna en adolescentes, se observó una disminución del 30-40% en los casos de gonorrea. En un futuro próximo, contaremos con vacunas combinadas pentavalentes ABCWY.

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=»ref»]Referencias

1. Vetter V, et al. Routinely vaccinating adolescents against meningococcus: targeting transmission & disease. Expert Rev Vaccines. 2016;15(5):641-658.
2. Castilla J, et al. Effectiveness of a meningococcal group B vaccine (4CMenB) in children. N Engl J Med. 2023;388(5):427-438[/vc_column_text][vc_empty_space height=»80px»][/vc_column][/vc_row][vc_row u_row_style=»0″ u_row_paralax=»0″ u_row_scheme=»0″ el_id=»tres» css=».vc_custom_1702481224558{margin-top: 80px !important;border-bottom-width: 5px !important;padding-right: 3% !important;padding-left: 3% !important;border-bottom-color: #774192 !important;border-bottom-style: solid !important;}»][vc_column css=».vc_custom_1630237344015{margin-top: 0px !important;padding-top: 0px !important;}»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn» el_class=».name»]

Influenza en tiempos de transición pospandemia

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn» el_class=».name» css=».vc_custom_1702477397204{padding-top: 2% !important;padding-right: 2% !important;padding-bottom: 2% !important;padding-left: 2% !important;background-color: #6f79ba !important;}»]Dr. Gustavo Lazo
Inmunólogo pediatra. Universidad de Ciencias Médicas, Costa Rica[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]

Después de la pandemia de COVID-19, se evidenciaron cambios en la circulación de los virus respiratorios en el mundo. A partir de 2020, el virus del SARS-CoV-2 se sumó al virus sincicial respiratorio (VSR) y a los de influenza como causa de infecciones respiratorias que producen morbimortalidad (ver Cuadro 1).

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=»17778″ img_size=»full» alignment=»center» onclick=»img_link_large» img_link_target=»_blank» css_animation=»slideInLeft»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]

También se modificó la estacionalidad, con circulación de virus de influenza durante todo el año en los hemisferios norte y sur. Por otra parte, no se realizó una vigilancia epidemiológica exhaustiva en la subtipificación de los tipos de A y de los linajes de B. Es interesante destacar que en 2022 se registró un bajísimo número de casos por el linaje Yamagata. Sin embargo, no se puede afirmar que este linaje dejó de circular porque existe una gran variación en la tasa de migración de los virus entre las regiones del mundo (ver Cuadro 2).

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_single_image image=»17779″ img_size=»full» alignment=»center» onclick=»img_link_large» img_link_target=»_blank» css_animation=»slideInLeft»][vc_empty_space][vc_column_text css_animation=»fadeIn»]

No hay diferencias clínicas entre las infecciones causadas por influenza A o B, ambas revisten gravedad y causan una elevada mortalidad, en particular, en los niños pequeños.

La protección contra las infecciones por virus respiratorios se basa en componentes innatos y adaptativos. Dentro de los primeros, la barrera de moco de la mucosa respiratoria se ha modificado por cambios en los hábitos nutricionales, de aislamiento y de sanitización. La barrera inmune adaptativa comprende los anticuerpos adquiridos por exposición a la enfermedad y los generados por vacunas, que protegen contra los cuadros graves. El sistema inmunitario adquiere una maduración de la afinidad cuanto mayor es la exposición a los antígenos, ya sean vacunales o por una infección natural.

Existen muchos tipos de vacunas contra influenza: cultivada en huevo, en cultivos celulares, recombinantes, adyuvantadas, de altas dosis. No obstante, la más utilizada es la inactivada derivada del huevo por un tema de costos, disponibilidad de antígeno y acceso a los programas nacionales de inmunización.

La vacunación enfrenta varios retos. En primer lugar, la eficacia de las vacunas es variable en poblaciones específicas, también el virus es variable y resulta complejo predecir su circulación. En segundo lugar, también existen limitaciones en la fabricación y los plazos de producción. En tercer lugar, los países con menores recursos tienen una disponibilidad limitada. En los años en los que hay una discordancia o mismatch entre las cepas virales circulantes y la vacuna, se detecta menor efectividad y la duración de la protección vacunal es más corta. Aún en desarrollo, las nuevas vacunas contra influenza de ARN mensajero prometen ser más inmunogénicas y efectivas. Por último, es importante mejorar la aceptación de las vacunas en la población, reforzando el concepto de que la vacunación es un derecho y no una obligación.

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text el_class=»ref»]Referencias

1. Abbas AK, et al. Cellular and Molecular Immunology. Ninth edition. Abbas AK, editor. Philadelphia: Elsevier; 2018.[/vc_column_text][vc_empty_space height=»80px»][/vc_column][/vc_row][vc_row css=».vc_custom_1702481271150{margin-top: 80px !important;background-color: #fcfcfc !important;}»][vc_column css=».vc_custom_1649001052637{background-color: #ffffff !important;}»][vc_single_image image=»17782″ alignment=»center»][vc_empty_space][vc_column_text el_class=»ref»]

Material de propiedad exclusiva de Sanofi dirigido al profesional de la salud que prescribe y dispensa. Para mayor información comunicarse con el departamento médico: Colombia: Sanofi-Aventis de Colombia S.A. Transversal 23 N° 97-73 – Edificio City Business. Piso 8. Bogotá D.C. Teléfono: 621 4400, infomedica.colombia@ sanofi.com. Perú: Sanofi-Aventis del Perú. Av. Javier Prado Este 444 Piso 15, San Isidro, Telf. (+511) 631-9100, informacionmedica@sanofi.com. Bolivia, Centro América y Caribe: Sanofi Aventis de Panamá S.A. Torre Evolution, piso 32, Calle 50 y Av. Aquilino de la Guardia Obarrio- Cuidad de Panamá, República de Panamá Telf.: (507) 382-9500. Ecuador: Sanofi-Aventis del Ecuador S.A. Centro Corporativo Ekopark , Vía Antigua a Nayón y Av. Simón Bolívar, torre 2, piso 5, código postal EC 170503 Telf: (593) 2500-3020. Bolivia, Centro América, Caribe y Ecuador: infomed.pac@sanofi.com

[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text]

Los datos y resultados presentados en este material se obtuvieron de una conferencia médica, y la información resumida puede ser preliminar y estar sujeta a cambios. Estos datos se incluyen solo para la capacitación del médico y la información tiene fines exclusivamente educativos. Las opiniones de este artículo pertenecen a los autores y conferencistas, y no reflejan recomendaciones o sugerencias del laboratorio patrocinante. Resumen elaborado por el staff de Circle Press a partir de su participación en el Simposio. Revista de divulgación científica, de distribución gratuita y dirigida a profesionales de la salud. Imagen de tapa: shutterstock.com.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]